INFERTILIDAD MASCULINA: MÁS COMÚN DE LO QUE SE CREE

La imposibilidad de concebir supone para la pareja una situación de crisis emocional, que en los últimos años está representando un motivo de consulta creciente en la salud pública. En nuestro país, el 15% de las parejas tiene problemas para lograr un embarazo y de este porcentaje, el 40% corresponde a problemas de fertilidad de la mujer, el otro 40% del hombre y un 20% de la pareja.

Cuando hablamos de infertilidad, siempre se piensa primero en la mujer antes de un problema del hombre, sin embargo, es un asunto que se debe tratar de a dos, tal y como nos cuenta el Urólogo y parte del staff médico en la unidad de Medicina Reproductiva de nuestro Centro, Doron Vantman “Cuando uno habla de infertilidad masculina, tenemos que verlo en el contexto de la pareja, porque no es lo mismo evaluar a un hombre con ciertas características en calidad espermática y cuya pareja tenga 20 años, a que se ese mismo hombre con esa misma calidad espermática tenga una pareja de 40 años”.

Asimismo, aclara que hablar de “infertilidad” no es tan acertado porque “con las técnicas de medicina reproductivas actuales, la única condición en la que yo puedo decirle a un hombre que no va a tener hijos, es no logrando encontrar espermatozoides ni en el eyaculado ni en el testículo. Por lo que yo hablaría de “problemas de fertilidad”, más que infertilidad misma”, asegura Vantman.

Entre los factores que influyen en los problemas de fertilidad, encontramos la edad de los hombres, pues el paso del tiempo puede oxidar y causar lesiones en la cadena del ADN de los espermatozoides, también el riesgo de mutaciones espontáneas de un gen y el consumo de tabaco y alcohol.

Entre otras causas encontramos el varicocele: “esas mismas varices que uno tiene en las piernas, pero que los hombres las tiene en los testículo” nos indica el doctor. No obstante, aclara “hay pacientes con varicocele que sí han tenido hijos pese a esto, por eso es importante la evaluación caso a caso, porque nadie es igual al otro”.

Es importante, no entrar en pánico, ni tampoco desesperarnos, pues la frecuencia de las relaciones sexuales es uno de los puntos clave que debemos tener en cuenta, y aclarar que mientras más frecuente sean, menos espermios se tendrá por cada descarga, pues un bajo recuento de espermatozoides reduce las posibilidades de que uno de ellos fecunde el óvulo de tu pareja y produzca un embarazo. Asimismo, considerar que los hombres recambian los espermatozoides cada 84 días, generando nuevos espermios que puedan fecundar el óvulo.

Si tú y tu pareja han intentado tener un bebé y no lo han logrado, es importante acercarse a un especialista. En CER, contamos con un equipo altamente calificado, con más de 30 años de experiencia en Reproducción Asistida y quienes ofrecen asesoría, tratamientos y pruebas de fertilidad, para así guiarlos de la mejor manera en el proceso de convertirse en padres.