CER – ESPECIALISTAS EN MEDICINA REPRODUCTIVA

Reportaje Diario La Segunda 

La incapacidad de obtener un embarazo que llegue a término con un bebé nacido vivo, después de un año de relaciones sexuales sin método anticonceptivo, se conoce como infertilidad.

Según indica el docto Juan Francisco Alba, ginecólogo experto del Centro de Estudios Reproductivos-CER, la capacidad reproductiva de la especie humana es baja, si se considera que la probabilidad máxima de embarazo en periodo fértil es de aproximadamente 30%. Se estima que alrededor de 15% de las parejas en edad fértil sufren este problema y la causa masculina contribuye entre el 40% y el 50% de casos.

En este sentido, el doctor Dorón Vantman, urólogo del Centro de Estudios Reproductivos-CER, explica que las principales causas de infertilidad masculina son el varicocele, la criptorquidia, los trastornos genéticos y los factores ildiopática (no conocidos), entre otras.

Un correcto estudio y diagnóstico es crucial para otorgar un tratamiento adecuado, que permita obtener resultados positivos en el proceso reproductivo.

Por ello, es fundamental realizar un examen físico al paciente, solicitar un espermiograma, una ecografía testicular y realizar un estudio hormonal para tratar de identificar la causa de infertilidad.

Otra causal de infertilidad, que se está observando con mayor frecuencia, es la que se produce de manera secundaria a los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia. En estos casos, existe la posibilidad de criopreservar (congelar) espermatozoides antes de realizar el tratamiento.

La criopreservación es fundamental en cualquier hombre joven que no tiene su paternidad desarrollada y que deberá ser sometido a una terapia oncológica.

Por otro lado, la incapacidad de procrear podría llevar a la pareja a una crisis emocional, que puede derivar en una depresión, por lo que es muy importante contar con el respaldo de profesionales para poder responder y apoyar con efectividad.

Actualmente ha habido numerosos avances en el campo de la infertilidad, tanto femenina como masculina. Los tratamientos de reproducción asistida como inseminación intrauterina (IIU), fecundación in vitro (FIV), inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) y la ovodonación han aumentado las tasas de embarazos con bebés nacidos vivos.

A esta buena noticia se suma que el acceso a tratamientos de reproducción asistida ha aumentado, e incluso se ha incorporado a sistemas de salud como Fonasa. La integración y codificación de estos tratamientos permite que los beneficiarios de Isapres puedan reembolsar este tipo de prestaciones.

En el Centro de Estudios Reproductivos –CER cuentan con todos los tratamientos de reproducción asistida y con un laboratorio de alta y baja complejidad, que permite realizar estudios completos de infertilidad, tanto en hombres como en mujeres.