DERECHOS REPRODUCTIVOS DE LAS MUJERES

El parto es uno de los momentos más complejos para quienes que dan a luz. Una experienca íntima, especial y dolorosa, para la que la medicina ha avanzado para facilitarla y hacerla cada vez más segura. O eso se supone, ya que las cifras demuestran que no todo el proceso está pensado para el bienestar de las mujeres.

Según la última encuesta del Observatorio de Violencia Obstérica, el momento del parto se transforma en una tortura: el 56% de las mujeres encuestadas dicen no haber podido expresar sus emociones ni dolor durante el parto.

Michelle Sadler, la directora del Observatorio, explica que “una de las frases más recurrentes era que había que portarse bien para que te trataran bien. El portarse bien significaba no gritar, no hacer mucho ruido, no molestar mucho. Si gritan mucho, si alegan, si expresan que están sufriendo no la atienden, no le dan anestesia, la maltratan, la critican, la humillan”.

“En el parto es donde la mujer deja de jugar este rol que la sociedad le impone, de comportarse, de ser educada, el parto es tan potente que uno explota, grita y hace estos ruidos guturales. En uno de mis partos era un tigre, porque hacía estos gruñidos”, agrega Sadler.

En la misma línea, critíca cómo en algunos recintos médicos se tratan los partos, ya que “asemejan a toda esta metáfora industrial del siglo XVIII en el que el hospital es la fábrica, la mujer es la máquina y el bebé es el producto. Inlcuso se habla del bebé como producto”.

Otro aspecto que cobra relevancia a la hora de hablar sobre derechos sexuales y derechos reproductivos, como detalla Claudia Dides, directora de la Fundación Sentidos Comunes, es el derecho a decidir cómo y cuándo una persona quiere tener un hijo o hija.

“Hoy tenemos generaciones completas de mujeres que han podido decidir en qué momento quieren tener sus hijos, cuándo tenerlos, con quién tenerlos y eso es algo vital para las libertades de las mujeres“, comentó.

Es por esto que subraya que “con la instalación del aborto en 3 causales logramos instalar el concepto del derecho a decidir“.

Lo anterior, dice, lo valora aun más ya que ella decidió abortar en un momento de su vida: “Haberlo hecho sola me puso en una situación de mucho dolor, me dio susto, me dio miedo”.